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CANCIONES NARRATIVAS:

ROMANCES Y BALADAS

 

ROMANCES

 

  1. Entre dos sierras nevadas

  2. Estaba el señor don Gato

  3. Estaba una pastora

  4. Pepito el conejo

  5. Romance de la mora cautiva

  6. Romance de la niña encantada

  7. Romance de la Serrana de la Vera

  8. Tamar y Amnón

  9. Todos los patitos se fueron a nadar

  10. Un matrimonio querido

  11. Zarabandilla (1/2)

  12. Zarabandilla (2/2) 

 

BALADAS

 

  1. Adela y Juan

  2. Carmela y Rogelio

  3. Chico Paco

  4. Corrido

  5. Cuando las mocitas tienen quince años

  6. El hermano infame (1/2) 

  7. El hermano infame (2/2)

  8. El mal padre

  9. Eran tres alpinos

  10. La inocente Pilar

  11. La madre criminal  

  12. Lucas y la gitana

  13. Rosita encarnada (1/2)

  14. Rosita encarnada (2/2)

  15. Rosita la cigarrera (1/2)

  16. Rosita la cigarrera (2/2)

  17. Zapatero

 

 

Para facilitar la búsqueda de otras versiones, tras el título facilitado por el informante se da, siempre que es posible, el título convenido por los estudiosos y el número que identifica a ese poema en el IGR (Índice General del Romancero). Con estos valores puede consultarse fácilmente la asombrosa base de datos de romances del Romancero pan-hispánico, que ofrece una muestra muy amplia de ejemplos de cada romance o balada.

 

Reservamos el nombre de romances para los poemas narrativos tradicionales compuestos en octosílabos, con rima asonante en los pares. Agrupamos los poemas narrativos tradicionales que no cumplen estas condiciones bajo la denominación más genérica de balada

 

 ROMANCES

 

  

1. ENTRE DOS SIERRAS NEVADAS (é.a)

 

(Infanticida: IGR 0096)

Recopilador: Basilio Ramos, nacido en Navalmoral en 1937.

Lugar: Navalmoral de la Mata.

Fecha: 29-4-2003

Informante: él mismo.

        Entre dos sierras nevadas,

        en una pequeña aldea

        habitaba un mercader

        vestido de paño y seda.

5      Tiene un hijo muy querido

        que a nueve años no llega.

        Una tarde de verano,

        de paseo se lo lleva.

        —Dime tú a mí, hijo querido,

10    en nuestra casa quién entra.

        —En nuestra casa un alférez,

        a ver a la hermosa estrella. 

        La hermosa estrella es mi madre,

        y el alférez se la lleva,

15    dándola besos y abrazos

        como si usté mismo fuera.

        A mí me dan unos chavos,

        me mandan pa la plazuela,

        y me dicen: «picarillo,

20    te voy a cortar la lengua».

        —¡No te la cortarán, no,

        mientras que a tu padre tengah!

        Al otro día siguiente

        se marchó el padre a la feria,

25    la malvada de la madre

        intentó la muerte fiera.

        La cabeza le cortó 

        y la cuelga en una percha,

        le lengua la echa en un plato

30    y al alférez se la lleva.

        —Tome usté, señor alférez,

        esta lengua parladera,

        que todo lo que yo hago

        a mi marido le cuenta.

35    Estando en estas palabras,

        llega el marido a la puerta.

        —¿Qué tal has quedao, marido?

        ¿Qué tal has quedao de feria?

        —De feria he quedado bien,

40    pero traigo una sospecha,

        que el hijo de mi alma

        a recibirme no llega.

        —Le he dado un cacho de pan,

        le mandé en casa su abuela,

45    le he dado bien de cenar,

        se marchó pa la plazuela

        y vámonos a cenar,

        que ya está la mesa puesta.

        Al coger la primer linda,

50    al coger la primer presa,

        del cielo baja una voz,

        que atemoriza la tierra.

        —No te comas tú esa linda,

        no te comas tú esa presa,

55    que el comerte tú esa linda

        es comer tu sangre misma.

        La agarró de los cabellos,

        la sala barrió con ella.

        —Bajar, demonios, bajar,

60    que ya la tenéis por vuestra.

    

 

2. ESTABA EL SEÑOR DON GATO (á.o)

 

(Don Gato: IGR 0144)

Recopiladora: Lucía C. Montero López, nacida en 1985

Fecha: otoño del 2002

Informante: su hermana Belén, nacida en 1987, que lo aprendió cuando tenía seis años en el colegio, en Majadas.

        Estaba el señor don Gato

        sentadito en su tejado,

        marramiaumiau miau miau,

        sentadito en su tejado.  

5      Ha recibido una carta

        por si quiere ser casado,

        marramiaumiau miau miau,

        por si quiere ser casado

        con una gatita parda

10    sobrina de un gato pardo

        marramiaumiau-miau miau

        sobrina de un gato pardo.  

        De contento que se ha puesto,

        se ha caído del tejado,

15    marramiaumiau miau miau,

        se ha caído del tejado.

        Se ha roto siete costillas,

        el espinazo y el rabo,

        marramiaumiau miau miau,

20    el espinazo y el rabo.

        Ya le llevan a enterrar

        por la calle del pescado

        marramiaumiau miau miau,

        por la calle del pescado.

25    Al olor de las sardinas

        el gato ha resucitado,

        marramiaumiau miau miau,

        el gato ha resucitado.

        Por eso dice la gente:

30    «siete vidas tiene un gato

        marramiaumiau miau miau,

        siete vidas tiene un gato».

   

  • Es uno de los romances infantiles más extendidos.

 

3. ESTABA UNA PASTORA (í.o)

 

(Estando una pastora... mató a su gatito: IGR 0565)

Recopiladora: Mª Angustias Nuevo Marcos. 

Lugar: Navalmoral de la Mata.

Fecha: 16-5-2003

Informante: ella misma, que la aprendió de su abuela, Matilde Luengo, nacida en Navalmoral de la Mata en 1900.

        Estaba una pastora,

        lará- lará- larito,

        estaba una pastora

        haciendo su quesito.

5      El gato la miraba,

        lará- lará- larito,

        el gato la miraba

        con ojos golositos.

        —Si le hincas la uña,

10    lará- lará- larito

        si le hincas la uña,

        te cortaré el rabito.

        La uña se le hincó,

        lará- lará- larito

15    la uña se le hincó

        y el rabo le cortó.

        —A Dios Padre me acuso,

        lará- lará- larito,

        a Dios Padre me acuso,

 20    que he matado a un gatito.

 

  • Romance endecha infantil, en versos heptasílabos, muy conocido.

  • La rima, que se pierde en el verso 17, se recupera en el 19.

  • En otras versiones, la niña no llega a matar al gatito: se limita a cortarle el rabo, y se confiesa ante el padre Benito, que le da por penitencia hacer otro quesito o darle un besito.

  • Otras versiones en la Red:

4. PEPITO EL CONEJO (ó; á)

 

Recopiladora: Mª Angustias Nuevo Marcos. 

Lugar: Navalmoral de la Mata.

Fecha: 16-5-2003

Informante: ella misma.

        Pepito el conejo

        al monte salió,

        corre que te corre

        desapareció.

5      De pronto aparece

        un gran cazador

        y de su escopeta

        un tiro salió.

        Corre el conejito,

10    corre el cazador,

        entra en su casita,

        la puerta cerró.

        «Ven, ven conejito»,

        le dice su mamá,

15    que unos azotitos

        yo te voy a dar.

 

 

5. ROMANCE DE LA MORA CAUTIVA (í.a)

 

(Hermana cautiva: IGR 0169)

Recopiladora: Julia Serrano Nava, nacida en 1987

Lugar: Navalmoral de la Mata

Fecha: 29-4-2003

Informante: María Victoria Nava Bernabeu, nacida en 1958

        En los montes más oscuros

        que tiene la morería

        lavaba una mora guapa,

        lavaba una mora linda.

5      Lavaba su linda ropa 

        tendía en las alegrías

        y vio en ella un caballero

        que estas palabras decía:

        —Apártate, mora guapa,

10    apártate, mora linda,

        que va a beber mi caballo

        agua clara y cristalina.

        —No soy mora, caballero,

        que soy cristiana cautiva:

15    me cautivaron los moros

        el día de Pascua Florida

        en el jardín de mi casa

        jugando con mis amigas

        y de nombre me pusieron

20    Blancaflor de Alejandría.

        —¿Te quieres venir conmigo

        a los montes de la Oliva?

        —Y mi ropa, caballero,

        ¿dónde yo la metería?

25    —La de hilo y la de holanda

        en mi caballo vendría

        y la demás, inferior,

        río abajo la echaría.

        —Y mi honra, caballero,

30    ¿dónde yo la metería?

        —En la punta de mi espada

        y en el corazón metida.

        Al subir aquellos montes,

        la mora llora y sufría.

35    —¿Por qué lloras, mora guapa?

        ¿Por qué lloras, mora linda?

        —Lloro porque en estos montes

        mi padre a cazar venía

        y a mi hermano Bernabé

40    de compañero traía.

        —¿Y qué oigo, madre santa?

        ¿Y qué oigo, madre mía?

        Creyendo traer esposa,

        traigo a mi hermana cautiva.

45    Abra usted la puerta, madre,

        balcones y galerías,

        que aquí le traigo a su hija,

        la que usted tanto quería,

        la que le quitaba el sueño

50    de noche y también de día.

 

 

6. ROMANCE DE LA NIÑA ENCANTADA (í.a)

 

(La Infantina + Caballero burlado + Hermana cautiva: IGR 0164 + 0100 + 0169)

 

Informante: Guadalupe Alegre García, de Jaraíz de la Vera.

Fecha de nacimiento: 1 de julio de 1955.

Lugar: Navalmoral de la Mata.

Fecha: 31-3-2003.

        Cazador que vas cazando,

        cazando de noche y día.

        Los perros iban cansados,      

        la caza no parecía.

5      Se ha sentado a descansar

        al tronco de una hermosa encina.

        El tronco era de oro,

        lah ramah de plata fina

        y en la cogolla más alta

10     había una hermosa niña

        con una mata de pelo

        que toa la encina cubría.

        —No te asustes, cazador,

        que soy una hermosa niña

15    que en el vientre de mi madre

        me maldijo una tia mía

        que teniá que estar penando

        siete año(h) en esta encina

        y hoy los cumplo, cazador,

20    al punto de mediodía.

        Si me quieres esperar,

        iremos en compañía.

        —¿Dónde montaré a mi bella,

        dónde montaré a mi blanca?

25    —Y en las jancas del caballo

        para mayor honra mía.

        Y a la mitad del camino,

        la niña se sonreía.

        —¿Por qué sonríes, mi bella?

30    ¿Por qué sonríes, mi blanca?

        —Me rio de ti, cazador,

        que las espuelas se te olvidan.

        Mi padre fabrica el oro,

        mi madre la plata fina

35    y un hermanito que tengo

        se dedica a cacería.

        —Abrir puertas y balcones,

        ventanas y galerías.

        Creí que traiá una novia

40    y traigo a una hermana mía.

 

 

7. ROMANCE DE LA SERRANA DE LA VERA (é.a)

 

(La Serrana de la Vera: IGR 0233)

Informante: Guadalupe Alegre García, de Jaraíz de la Vera.

Fecha de nacimiento: 1 de julio de 1955.

Lugar: Navalmoral de la Mata.

Fecha: Otoño del 2002.

        Allá en Garganta la Olla,
        siete leguas de Plasencia,
        habitaba una serrana
        alta, rubia y sandonguera
5      con vara y media de pecho,
        cuarta y media de muñeca,
        con una mata de pelo
        que a los zancajos la llega.

        La serrana cazadora
10    gasta falda a media pierna,
        botín alto y argentino
        y en el hombro una ballesta.

        Si teniá ganas de agua,
        se bajaba a la ribera;
15    si teniá ganas de hombres,
        se subía a las altas peñas.

        Pasan unos, pasan dos
        y no pasa el que ella espera
        y vio venir a un serrano
20    con una carga de leña.
        La ha cogido de la mano,
        pa la cueva se le lleva.

        No le lleva por caminos
        ni tampoco por veredas,
25    le lleva por entre el monte
        por donde nadie les vea.

        Al entrar en la cabaña
        el serrano, ¡qué sorpresa!
        Al resplandor de las llamas
30    vio un montón de calaveras.

        —¿De quiénes son estos huesos,
        cuyas estas calaveras?
        —De los hombres que he matado
        pa que no me descubrieran.

35    —Bebe, bebe, serranillo,
        bebe de esta calavera,
        que puede ser que algún día
        otro de la tuya beba.

        Buenas noches, caminante,
40    buena noche nos espera
        de perdices y conejos
        y tortolas arrayuelas,
        de plan blanco y de buen vino
        y de tu cara risueña.

45    Si buena cama le di,
        mi mejor cama le diera.
        Entre pieles de venado
        mi mantelina tendiera.

        La serrana al serranillo
50    le mandó cerrar la puerta
        y el serrano, como astuto,
        la dejó un poco entreabierta.

        —Serranillo, serranillo,
        ¿sabes tocar la vihuela?
55    —Sí señora, sí señora,
        y el rabel si usted me diera.

        Pensó adormecerle a él,
        mas le adormeció él a ella.
        Por un cantar que ella canta,
60    él cantaba una docena.

        Cuando la sintió dormida
        fue muy despacio a la puerta,
        las albarcas en la mano
        para que no le sintiera.

65    Media legua lleva andada
        y sin volver la cabeza,
        pero cuando la volvió,
        como si no la volviera.
        Vio venir a la serrana
70    bramando como una fiera,
        saltando de cancho en cancho,
        bricando de piedra en piedra.
        Una china lleva en la honda
        que pesaba arroba y media.
75    Con el aire de la china,
        le ha tirado la montera.

        —Vuelve, vuelve, serranillo,
        que te quedas tu montera,
        que es de paño rico y fino
80    y no es menester se pierda.

        Si es de paño rico y fino,
        así se gasta en mi tierra.
        Mis padres me compran otra
        y si no, me estoy sin ella.

85    —Por Dios te pido, serrano,
        que no descubras mi cueva.
        —Descubierta no será
        y hasta la primera venta.
        Cuando a Garganta llegó,
90    enseguida fue a dar cuenta.
        Muy pronto los cuadrilleros
        de los pueblos de la Vera
        subieron a la montaña
        y rodearon la cueva.

95    La toman declaración
        por si ella lo deniega.
        Un desengaño amoroso
        la hizo perder la cabeza
        y marcharse a la montaña
100  y vivir como una fiera.

        En la plaza de Garganta
        fue la primera reyerta.
        La toman declaración
        y la llevan a Plasencia;
105  por mandato del Supremo,
        la cuelgan de una cuerda
        y aquí se acaba la historia:
        la Serrana de la Vera.
 

8. TAMAR Y AMNÓN (á.a)

(Tamar y Amnón, IGR 0140)

Informante: Guadalupe Alegre García, de Jaraíz de la Vera.

Fecha de nacimiento: 1 de julio de 1955.

Lugar: Navalmoral de la Mata.

Fecha: 4-7-2003.

        El rey moro tenía un hijo

        más hermoso que la plata

        que a la edad de quince años

        se enamoró de su hermana.

 

5      Al ver que no podía ser,

        malito cayó en la cama

        con dolores de cabeza

        y calenturillas malas.

 

        —¿Quieres que te mate un ave

10    de ésas que vuelan por casa?

        —Quiero una taza de caldo,

        que me la suba mi hermana.

 

        Si sube, que suba sola,

        que no suba acompañada,

15    que si acompañada sube

        yo soy capaz de matarla.

  

        Como era en tiempo verano,

        la niña iba en falda blanca

        con una taza de caldo

20    que a un muerto resucitaba.

 

        —Toma esta taza de caldo

        que te la sube tu hermana.

        —No quiero taza de caldo,

        tírala por la ventana.

 

25    La cogió por la cintura

        y la echó sobre la cama

        y tapándole la boca

        su carita la besaba.

 

        —Ay, válgame Dios del cielo

30    y la Reina soberana,

        en una reunión de amigos

        no digas que soy tu hermana.


        Estando un día en la mesa

        su padre la remiraba.

35    —¿Qué me miras, padre mío?

        —Hija, no te miro nada.

 

        Que te levanta la ropa

        como a una mujer casada.

        —Casadita yo no soy,

40    pero me encuentro muy mala.

 

        Llamaron a los doctores,

        los mejores de Granada.

        Unos le toman el pulso

        y otros le miran la cara.

 

45    A eso de los nueve meses,

        tuvo una rosa temprana

        y de nombre le pusieron

        hija de hermano y hermana.

  •  A partir del verso 33, la informante recuerda el argumento, pero no el texto. Editamos las variantes que mejor se ajustan a este recuerdo, de entre las versiones editadas por Bonifacio Gil y Pedro M. Piñero.

9. TODOS LOS PATITOS (á)

Recopiladora: Mª Angustias Nuevo Marcos. 

Lugar: Navalmoral de la Mata.

Fecha: 16-5-2003

Informante: ella misma.

        Todos los patitos

        se fueron a nadar

        y el más pequeñito

        se pudo ahogar.

5      Su madre enfadada

        le quiso pegar

        y el pobre patito

        se puso a llorar.

10    ¡Buaa, buaa, buaa!

10. UN MATRIMONIO QUERIDO (é.a; é; í.o)

 

(Señas del esposo: IGR 113)

Informante: Guadalupe Alegre García, de Jaraíz de la Vera.

Fecha de nacimiento: 1 de julio de 1955.

Lugar: Navalmoral de la Mata.

Fecha: 31-3-2003.

        Y estando en mi portalito

        bordando puños de seda

        vi de venir a un soldado

        por alta Sierra Morena

5      y al punto le pregunté

        que si venía de la guerra.

        —Sí, señora, de allí vengo,

        por si alguien tiene usté en ella.

        —Tengo a mi maridito,

10    siete años lleva en ella.

        —Deme usté sus señas

        por si yo le conociera.

        —Mi marido es alto y rubio,

        del regimiento de Huelva;

15    lleva caballito blanco,

        la silla bordada en seda.

        —Por las señas que me ha dado,

        su marido muerto queda,

        que yo le estuve alumbrando

20    pa que testamento hiciera

        y en el testamento dice

        que me case con su prenda.

        —Y eso sí que no lo hago

        y eso sí que no lo hiciera,

25    y eso sí que no lo hago

        aunque de Huelva no vuelva.

        Siete años he esperado

        y otros siete esperaré.

        Si a los catorce no viene,

30    a monja me he de meter.

        —Y esos tres hijos que tienes,

       Blanquina, ¿qué vas a hacer?

        —Uno le doy a mis padres

        pa que se sirvan de él,

35    otro le mando a la escuela

        para que aprenda a leer

        y el más pequeño de todos,

        conmigo lo llevaré.

        —Y alza los ojos, Blanquina,

40   si me quieres conocer,

        que el que está encima el caballo

        tuyo maridito es.

        —Mucho te he querido antes

        y mucho más te querré,

45    que me has guardado la honra

        como una mujer de bien.

        Y aquí fueron los abrazos

        y aquí fueron los suspiros,

        y aquí fueron los abrazos

50    de un matrimonio querido.

   

11. ZARABANDILLA (1/2) (á)

 

(Castigo del sacristán: IGR 0536)

Recopiladora: Virginia Gómez Peña, nacida en 1985

Lugar: Navalmoral de la Mata

Fecha: 3-11-2002

Informante: Lidia Gutiérrez Rodríguez, que lo aprendió a los ochos años en Castilblanco de los Montes (Badajoz), de labios de su abuela, que era de Sevilleja de la Jara (Toledo).

        Esto eran tres hermanas,

        la Zarabandilla,

        que se iban a acostar,

        Zarabandilla, dilla,

     Zarabandilla andá,

 

        dice la chica a la grande:

        la Zarabandilla,

        «ruido suena en el corral»,

        Zarabandilla, dilla,

10    Zarabandilla andá.

 

        La chica cogió un farol,

        la Zarabandilla,

        la grande la fue a alumbrar,

        Zarabandilla, dilla,

15    Zarabandilla andá.

 

        Miran en los rincones, 

        la Zarabandilla,

        y ahí estaba el sacristán,

        Zarabandilla, dilla,

20    Zarabandilla andá.

 

        Le cogieron de las piernas,

        la Zarabandilla,

        y le echaron al corral,

        Zarabandilla, dilla,

25    Zarabandilla andá,

 

        con tan mala suerte que tuvo,

        la Zarabandilla,

        que cayó en un barrizal,

        Zarabandilla, dilla,

30    Zarabandilla andá.

 

12. ZARABANDILLA (2/2) (á)

Recopilador: Basilio Ramos, nacido en Navalmoral en 1937.

Lugar: Navalmoral de la Mata.

Fecha: 29-4-2003

Informante: él mismo.

        Esto eran doh hermanah,

        la zarabandilla,

        que se iban a acostar, 

        zarabandilla, dilla, 

5      zarabandillan, da. 

        La chica dice a la grande

        a la zarabandilla:

        —Gente suena en el corral,

        zarabandilla, dilla,

10    zarabandillan, da. 

        La grande ha cogido un palo, 

        a la zarabandilla, 

        la chica le fue a alumbrar, 

        zarabandillan, dilla, 

15    zarabandillan, da. 

        —¿Qué hace usté aquí, señor Pedro, 

        a la zarabandilla? 

        ¿Qué hace usté en nuestro corral?

        Zarabandilla, dilla, 

20    zarabandillan, da. 

        —Venía a por gatoh negroh, 

        a la zarabandilla,

        cosa que no he de encontrar,

        zarabandillan, dilla, 

25    zarabandillan, da.

        Si la grande pega paloh, 

        a la zarabandilla,

        la chica pegaba más, 

        zarabandillan, dilla, 

30    zarabandillan, da. 

        Y le sonaban loh huesoh, 

        a la zarabandilla,

        como nueces en un costal,

        zarabandillan, dilla,

35    zarabandillan, dá. 

        Le agarraron por lah patah, 

        la zarabandilla, 

        le tiraron a un zarzal,

        zarabandillan, dilla,

40    zarabandillan, da.

        Al otro día siguiente, 

        a la zarabandilla

        doblan por el sacristán,

        zarandandillan, dilla, 

45    zarabandillan, da 

        —¿Quién se ha muerto, quién se ha muerto,

        a la zarabandilla?

        —Se ha muerto y el sacristán,

        zarabandillan, dilla, 

50    zarabandillan, da.

        —No se ha muerto, no se ha muerto, 

        a la zarabandilla,

        que l' han tirado a un zarzal,

        zarabandillan ,dilla, 

55    zarabandillan, da. 

        Aquí se acaba la historia, 

        a la zarabandilla,

        la historia del sacristán,

        zarabandillan, dilla, 

60    zarabandillan, da.

 

 

 

 

 

 

BALADAS

 

1. ADELA Y JUAN (estr.)

 

(Lux aeterna, IGR 0195)

Informante: Guadalupe Alegre García, de Jaraíz de la Vera.

Fecha de nacimiento: 1 de julio de 1955

Lugar: Navalmoral de la Mata

Fecha: 31-3-2003  

        Eran dos jóvenes,

        ellos se amaban,

        ellos se amaban;

        desde los trece años

5      se cortejaban,

        se cortejaban.

        Se cortejaban.

 

        El día de su santo

        la regaló,

10    la regaló

        un vestido de seda

        de gran valor,

        de gran valor.

        —Tómalo amada,

15     yo a ti te lo regalo

        por esposada.

 

        Pero al día siguiente

        salieron juntos

        a pasear

20    y Juan, que iba a su lado,

        no la decía

        siquiera na.

        —Juan de mi vida,

        dime lo que te pasa,

25    pierdo la vida.

 

        —Lo que me pasa

        no te lo digo,

        no te lo digo,

        mis ojos han visto a otra

30    y a ti te olvido

        y a ti olvido,

        mis ojos la han visto,

        que mis ojos la han visto

        y es más hermosa.

 

35     Al decir estas palabras,

        se desmayó,

        se desmayó.

        El ingrato

        la cogió en sus brazos,

40    a su madre amada

        se la llevó.

        Su madre amada

        la ha cogido en sus brazos,

        la echó en la cama.

 

45     —Ay, madre mía,

        ay qué sudores

        van por mi frente.

        Ay madre mía,

        son de la muerte,

50    son de la muerte.

        Son de la muerte.

 

        —Hija mía,

        no digas eso,

        no digas eso,

55    hija mía,

        dame otro beso,

        dame otro beso.

        Dame otro beso.

 

        —Ay madre mía,

60   ¿qué algarabía

        va por la calle?

        —Son los mozos y mozas

        que alegres van

        con sus zagales.

65    —Ay, madre mía,

        ¡cuántas veces rondó Juan

        la reja mía!

 

        Todas sus amiguitas

        iban a verla,

70    iban a verla,

        a ver cómo se encuentra

        la pobre Adela,

        la pobre Adela.

        La pobre Adela.

75    Y a una de sus amigas

        la ha preguntado,

        la ha preguntado

        que si han visto a su Juan

        por algún lado,

80    por algún lado.

        Por algún lado.

 

        Y una de sus amigas

        la ha respondido,

        la ha respondido:

85    —Procura ponerte bien,

        yo te lo digo,

        yo te lo digo,

        porque tu Juan

        con tu amiga Dolores

90    se va a casar.

        porque tu Juan

        con la amiga Dolores

        se va a casar.

 

        —Ay, madre mía,

95    cierra la puerta

        y vente a mi lado,

        que antes de morir quiero

        darte un recado,

        darte un recado.

100   Darte un recado.

 

        Si viene Juan a verme

        después de muerta,

        después de muerta,

        no le dejes que pase

105  de aquella puerta,

        de aquella puerta,

        pa que no diga

        que yo me muero de pena

        porque me olvida.

 

110  —Si muero y vienen mis amigas

        a traerme flores,

        a traerme flores

        deja pasar a todas

        menos Dolores,

115  menos Dolores

        la traicionera,

        que ella tiene la culpa

        que yo me muera.

 

        La traicionera,

120  que ella tiene la culpa

        que yo me muera.

        A las tres de la tarde,

        Adela ha muerto,

        Adela ha muerto.

125  Todas sus amiguitas

        visten de negro,

        visten de negro,

        menos Dolores,

        que lleva un vestido rojo

130  con grandes flores.

        Menos Dolores,

        que lleva un vestido rojo

        con grandes flores.

 

        A las seis de la tarde

135  pasó el entierro,

        pasó el entierro.

        Juan que estaba en la puerta

        se metió adentro

        y se arrodilló,

140  se arrodilló

        delante de la foto

        que ella le dio,

        delante de la foto

        que ella le dio.

 

145  Allá por el cementerio

        se ha oído un tiro,

        se ha oído un tiro,

        una voz que decía:

        —Me voy contigo,

150  me voy contigo.

        Adiós, Dolores,

        que yo me voy con Adela

        de mis amores

        y adiós, Dolores,

155  que yo me voy con Adela

        de mis amores.

        Y Adela mía,

        que yo no sabía lo mucho

        que yo te quería

160  y que tú por mí de pena

        te morirías,

        y que tú por mí de pena

        te morirías.

 

  • A menudo se llama romance a este poema, aunque la alternancia de rimas y metros (con tendencia a la seguidilla: 7- 5a 7- 5a) aconsejan más bien darle el nombre genérico de balada

  • Joaquín Díaz interpreta una versión de esta balada, con el título de La pobre Adela, en su disco de 1975 Romances truculentos (Movieplay).

  • El Nuevo Mester de Juglaría popularizó otra versión, llamada en este caso Una niña se ha muerto, en su disco en directo Diez años de canción tradicional (1978).

  • El poema tiene padre conocido: Juan Menéndez Pidal, que lo publicó en 1889 en la revista Almanaque de la ilustración europea; sin embargo, como indica el Romancero panhispánico, «ha sido asimilado por la tradición al repetirse en variantes, perdiéndose la memoria de su autoría desde el mismo momento de su nacimiento (finales del s. XIX)».

  • El título que Menéndez Pidal dio a su poema, Lux Aeterna, «luz eterna», corresponde a una de las partes de la misa de difuntos (Requiem), según el rito antiguo de la iglesia católica:

Lux aeterna luceat eis, Domine . 
Cum sanctis tuis in aeternum, 
quia pius es. 

Requiem aeternam dona eis Domine 
et lux perpetua luceat eis. 


Brille la luz eterna ante sus ojos, Señor,
junto a tus Santos y para toda la eternidad, 
por tu misericordia. 

Dales, Señor, el descanso eterno, 
y brille ante sus ojos la luz perpetua. 

  • El título Luz eterna se entiende mejor teniendo en cuenta las palabras que una versión jienense de la canción pone en labios de Adela: 

De mortaja me pone toda mi ropa
que tenía preparada para mi boda, para mi boda,
y de mantón me pone un velo azul
que vaya dibujando la eterna luz, la eterna luz.

—¡Madre, dentro del alma
qué claro veo!

2. CARMELA Y ROGELIO (estr.)

 

(Carmela engañada se venga: IGR 5020)

Informante: Guadalupe Alegre García, de Jaraíz de la Vera.

Fecha de nacimiento: 1 de julio de 1955.

Lugar: Navalmoral de la Mata.

Fecha: 2-4-2003.

        Era una joven muy guapa

        y de muy buena familia,

        su novio la abandonó

        y al ver que ella estaba encinta.

 

5      Y los padres, que se enteran

        en la situación que estaba,

        la deseaban la muerte

        y la arrojaron de casa.

 

        Con la lágrima en los ojos

10    se fue en casa su madrina

        donde allí la recogieron

        como si fuera una hija.

 

        A los siete meses justos

        tuvo un niño como un sol

15    y ella sola le lavaba

        por no descubrir su honor.

 

        Quince días tiene el niño,

        todavía no era cristiano:

        por no descubrir su honor,

20    no le había cristianado.

 

        Carmela escribió una carta

        y una postal a su novio,

        lo cual sería una cita

        para verse los dos solos.

 

25    Rogelio acudió a la cita

        que Carmela había mandado

        y se la encontró dormida,

        sostribada sobre un árbol.

 

        Rogelio se acercó a ella

30    dándole besos al niño,

        diciendo qué desgraciado

        vas a ser, hermoso niño.

 

        —No digas eso, Rogelio,

        no maldigas a tu hijo:

35    ¿y ésos son los juramentos

        que tú hacías conmigo?

 

        —Todos esos juramentos

        todos te han salido vanos,

        tú te quedas con el niño,

40    que yo me lavo las manos.

 

        Al oír estas palabras,

        un tiro le disparó

        y dando muerte a Rogelio

        con el niño se alejó.

 

45    A la orilla de aquel lago

        una carta quedó escrita:

        Yo he dado muerte a Rogelio

        y yo me la doy solita.

 

3. CHICO PACO (ó; á)

Recopiladora: Sheila Garzón Nieto, 3º D; se lo enseñó su madre de 34 años, Nazaret Nieto de Majadas.  

Lugar: ???

Fecha: otoño del 2002.

Informante: ella misma.

        Era chico Paco 

        un bandido muy matón

        que bebía ginebra, 

        whisky, vodka y ron,

5      cantaba canciones 

        con potente vozarrón

        y robar gallinas 

        era toda su ilusión.

 

        Las mocitas del lugar

10    suspiraban por su amor,  

        pero chico Paco

        se alejaba fanfarrón

        mientras en el aire

        se escuchaba esta canción:

15    ¡Ay, ay, ay, chico Paco! 

        ¿Que veo en tu mirar, 

        chico Paco?

        ¡Ay, ay, ay, chico Paco!

        ¿Cuándo me pensarás amar?

 

20    Pero chico Paco

        se alejaba fanfarrón

        mientras en el aire

        se escuchaba esta canción:

        ¡Ay, ay, ay, chico Paco! 

25   ¿Que veo en tu mirar, 

        chico Paco?

        ¡Ay, ay, ay, chico Paco!

        ¿Cuándo me pensarás amar?

        Pero chico Paco 

30    una noche se acercó,

        a robar gallinas

        a la granja de Simón.

        Al abrir la puerta

        con un cubo tropezó

35    y en el gallinero

        vaya escándalo se armó. 

        El granjero sin tardar

        a los guardias fue a buscar.

 

        Pero chico Paco

40    se alejaba fanfarrón

        mientras en el aire

        se escuchaba esta canción:

        ¡Ay, ay, ay, chico Paco! 

        ¿Que veo en tu mirar, chico Paco?

45    ¡Ay, ay, ay, chico Paco!

        ¿Cuándo me pensarás amar?

 

  • ¿Se trata de una balada tradicional? ¿Es, por el contrario, un ejemplo de canción infantil de autor popularizada por los medios de formación de masas, en detrimento del repertorio tradicional? ¿Puede lo otro convertirse con el tiempo en lo uno? 

  • Versión del grupo infantil La Pandilla: http://www.lapandillafanclub.com/cantaconlapandilla.htm . La Pandilla estuvo en activo en los años 70. Chico Paco aparece en su disco La Pandilla (1974, Alhambra Records), atribuida a M. Poveda y G. Purio.

  • La versión que recogemos presenta algunas diferencias con la letra original, lo que puede considerarse un inicio de tradicionalización. El estribillo original, por ejemplo, dice:

¡Ay, ay, ay, Chico Paco,

Cómo me haces llorar!

Chico Paco

¡Ay, ay, ay, Chico Paco!

¿Cuándo me vas a robar,

Chico Paco?

¡Ay, ay, ay, Chico Paco!

¿Cuándo me has de convidar,

Chico Paco?

¡Ay, ay, ay, Chico Paco,

no te dejaré de amar!

  • La versión pandillera incluye también un final moralizante más explícito:

Y así Chico Paco

terminó en la prisión

mientras en el aire

se escuchaba su canción.

4. CORRIDO

Recopilador: Basilio Ramos, nacido en Navalmoral en 1937.

Lugar: Navalmoral de la Mata.

Fecha: 29-4-2003

Informante: él mismo.

        Voy a contaros un corrido muy mentado,

        lo que ha pasado en la fiesta del amor:

        La triste historia de un ranchero enamorado

        que era borracho, pendenciero y jugador.

5      Juan se llamaba, le apodaban Charrasquiado.

        Era valiente y arriesgado en el amor,

        a las mujeres más bonitas se llevaba,

        de aquellos ranchos no quedaba ni una flor.

        Pero un día que se estaba emborrachando

10    a la cantina le corrieron a avisar.

        Cuidado, Juan, que por ahí te están buscando.

        Son muchos hombres, no te vayan a matar.

        No tuvo tiempo de montar en su caballo,

        todas las manos se le echaron a montón.

15    Estoy borracho, les gritaba, soy buen gallo,

        cuando una bala atravesó su corazón

        Creció la mi flor con la lluvia en el potrero

        y las palomas van volando al pedregal,

        bonitos toros llevan hoy al matadero,

20    que buen caballo va montando el caporal.

        En una choza muy humilde llora un niño

        y las mujeres le consuelan con cariño,

        mirando al cielo reza y llora por su Juan.

        Aquí termino de contar este corrido

25    de Juan Ranchero, pendenciero y jugador,

        que se creyó de las mujeres consentido

        y fue borracho, pendenciero y jugador.

 

  • En su disco Guitarras Callejeras (1986), el grupo de flamenco-rock Pata Negra popularizó una notable versión de este corrido con el título de Juan Charrasqueado.

 

5. CUANDO LAS MOCITAS TIENEN QUINCE AÑOS

Recopilador: Basilio Ramos, nacido en Navalmoral en 1937.

Fecha: 29-4-2003.

Lugar: Navalmoral de la Mata.

Informante: él mismo.

        Cuando las mocitas tienen quince años,

        a nadie respetan, ni a padres ni a hermanos.

        Sus padres las riñen y ellas les contestan 

        me voy a servir y ésa es su respuesta.

5      Al otro día siguiente, coge la ropa y se va

        en casa de Don Pepito, que está buscando criá.

        El ama le dice: «¿Qué sabes hacer?».

        «Coser y planchar y guisar también.

        Si usté me quisiera, yo me quedaría,

10    yo pienso ganar dos reales al día;

        dos reales al día, tres duros al mes,

        si usté me quisiera yo me quedaré».

        Al otro día siguiente se levanta el señorito

        con recelo entró en el cuarto

15    y estas palabras la dijo:

        «Carita de cielo, carita de rosa, 

        si algo te hace falta, pídeme una cosa,

        pídeme una cosa, pídeme dinero

        que me has hechizado, carita de cielo.»

20    La niña, como no es tonta,

        no se lo ha echado en olvido

        y al otro día siguiente

        ha llamado al señorito

        y el señorito le ha dado

25    cuatro monedas de plata

        y cuando va por la calle

        lleva más lujo que el ama.

        Todo lo que llevaba valía un tesoro:

        pulsera de plata y anillos de oro,

30    anillos de oro, guantes y abanico

        y eso to lo paga, todo el señorito.

 

  • Manuel Garrido Palacios recoge una versión oscense de esta balada en su libro De viva voz. Romancero y cancionero al paso (Valladolid: Castilla Ediciones, 1995), pp. 91-2: 

Plaza del Carmen número uno,

vive mi amante, piso segundo,

las escaleras son de tomate,

para que suba Pepe y se mate.

Los llamadores son de oro fino

para que Pepe hable conmigo.

Los llamadores son de cristal

para que Pepe pueda llamar.

La niña que llega a los quince años

no tiene respeto ni a padres ni a hermanos.

Su madre le dice y ella le contesta:

—Me voy a servir. Esa es su respuesta.

Ya se coge la ropita, ya se va como enfadada,

va a la casa de don Pepico preguntando por posada.

La dueña le dice: —Te puedes quedar,

supuesto que sabes coser y planchar.

Un día salió de casa

más hermosa que la dueña,

donde a diario ganaba 

siendo una triste doncella.

Lo que llevaba valía un tesoro,

tan lujoso como el del rey moro,

portaba reloj, también abanico,

todo lo pagaba el señor Pepico.

 

 

6. EL HERMANO INFAME (1/2) (estr.)

 

(La lavandera requerida por su hermano: IGR 5023.9)

Recopilador: Basilio Ramos, nacido en Navalmoral en 1937.

Fecha: 29-4-2003.

Lugar: Navalmoral de la Mata.

Informante: él mismo.

        En Santaolalla había una joven 

        pura y hermosa como un jazmín.

        Ella solita se mantenía 

        cosiendo ropa para Madrid. 

5      No tenía padres, na más que un hermano,

        y aquel hermano era un traidor:

        to lo que ganaba, se lo malgastaba,

        era un borracho y un jugador.

        Un día estando solitos, 

10    los dos solitos, solos los dos,

        estando un día los dos solitos

        de su hermanita se enamoró. 

        —Por Dios, hermana; por Dios, hermana;

        por Dios, hermana; hermana, por Dios,

15    que tu hermosura me ha vuelto loco

        y tu marido quiero ser yo.

        —Por Dios, hermano; por Dios, hermano;

        por Dios, hermano; hermano, por Dios,

        antes prefiero morir cien veces

20    que un hermanito manche mi honor.

        Ha echado mano al bolsillo,

        y una pistola de allí sacó.

        Le ha dado un tiro sobre la frente,

        la cabecita se la destrozó.

25    La hizo pedazos, la metió en un saco,

        sobre sus hombros se la cargó.

        En una viña que estaba oculta

        hizo un hoyito y allí la enterró.

        Tres días estuvo oculta,

30    hasta que la Virgen sagrada del Mar

        hizo que el crimen se descubriera

        y que pagara aquel criminal.

 

7. EL HERMANO INFAME (2/2)

Informante: Guadalupe Alegre, nacida en Jaraíz de la Vera en 1955.

Fecha: 8-5-2003.

Lugar: Navalmoral de la Mata.

        Y en Santaolalla había una niña

        guapa y hermosa como un jazmín,

        no tenía padre ni tampoco madre,

        sólo un hermanito, que era jugador,

5      no tenía padre ni tampoco madre,

        sólo un hermanito, que era jugador.

 

        Y ella solita se mantenía

        cosiendo ropa para Madrid, 

        y estando un día los dos solitos, 

10    solos muy solos, solos los dos,

        el hermanito de su hermanita, 

        de su hermanita se enamoró. 

        —Por Dios, hermana; por Dios, hermana;

        por Dios, hermana; hermana, por Dios,

15    que tu hermosura me ha vuelto loco

        y tu maridito quiero serlo yo;

        que tu hermosura me ha vuelto loco

        y tu maridito quiero serlo yo.

        —Por Dios, hermano; por Dios, hermano;

20    por Dios, hermano y hermano, por Dios,

        y antes prefiero morir mil veces

        que un hermanito manche mi honor;

        y antes prefiero morir mil veces

        que un hermanito manche mi honor.

25    La hizo pedazos, la metió en un saco,

        sobre sus hombros se la cargó

        y en una viña que oculta estaba

        hizo un hoyito y allí la enterró;

        y en una viña que oculta estaba

30    hizo un hoyito y allí la enterró.

        Tres días estuvo el crimen oculto,

        hasta que la Virgen se apareció;

        quiso la Virgen que se descubriera

        para que pagara y aquel criminal;

35    quiso la Virgen que se descubriera

        para que pagara y aquel criminal.

 

8. EL MAL PADRE (ó; á)  

(recogida con el título El padre criminal o El padre infame en otras zonas de Extremadura y como El padre enamorado de su hija en Andalucía; sin número en el IGR)

Informante: Guadalupe Alegre García, de Jaraíz de la Vera.

Fecha de nacimiento: 1 de julio de 1955.

Lugar: Navalmoral de la Mata.

Fecha: 31-3-2003.

 

        A orillitas de Palma del Río

        habitaba un rico labrador

        que tan sólo una hija tenía,

        más bonita que la hora del sol.

5      Una vez en que se hallaba sola,

        y el mal padre quiso lograr su intención.

        Y a los gritos que la niña daba

        la vecina de enfrente acudió:

        —Lo que intentas hacer con tu hija,

10    merecías la horca, traidor.

 

        —Ay, madre mía, me voy a servir

        porque en casa yo no puedo estar,

        que mi padre es muy tuno y muy malo

        y la honra me quiere quitar.

15    —Hija, tú no te vas a servir,

        porque en casa tú puedes estar:

        si tu padre merece la horca,

        y ahora mismo se la van a dar.

        Y la niña se ha ido a servir

20    siete leguas del pueblo p'allá

        pero a los tres meses de estar allí

        el mal padre la ha ido a buscar.

        —Vámonos, hija mía, vámonos,

        que tu madre muy malita está:

25    la dieron el Señor ayer tarde;

        cuando vayas, difunta estará.

        La pareja de guardias corría

        por si el crimen podían evitar

        pero a la salida del pueblo

30    la ha pegado siete puñalás.

        Los vecinos de Palma del Río

        de una cuerda le van a colgar

        por querer deshonrar a una hija

        y a una hija de tan corta edad.

  • Romance heroico, en decasílabos.

  • Romance de ciegos, con su gusto típico por lo escabroso y truculento.

  • Bonifacio Gil incluye una versión trunca de este romance, recogida en Castilblanco, en el tomo II de su Cancionero general de Extremadura (Badajoz: Diputación de Badajoz, 1999), p. 490, número 99:

En el pueblo de Palma del Rido / habitaba un rico labradó(r);

solamente tenía una hija = Eh, / más hermosa qu'el arco del sol.

Ya llegó cierto día qu'el padre / de su hija fue y s'enamoró,

y una tarde que solo s'ehtaba = Eh, / él trató de abusar de su honó(r).

Mah llegó una vecina cercana / quitando al padre la mala acción.

—Que lo que quies hacer con tu hija = Eh, / tú mereceh la muerte, traidó(r).

A loh pocoh momentoh llegaba / su inocente y amable mujé(r)

ignorando lo que allí pasaba = Eh, / fue y se puso a hacerle de comé(r).

Mah notó que su hija lloraba / sumergida en una habitación

con el pelo todo amarañado = Eh, / suhpirando con grande afición.

—¿Por qué lloras, hija de mi vida; / por qué llorah, bello serafín;

y qué penah lah que a ti te afligen = Eh, / por qué lloras, suhpiras así?

Contehtala la joven no pudo / porque aquel maldito criminal

tanto la había oprimido el pehcuezo = Eh, / que la pobre se hallaba mortal.

Pero al otro día de mañana / a su madre la puede contá(r):

—Yo me voy a servir, madre mía, = Eh, / que mi padre me quié deshonrá(r).

.........................................................................................................................

—Levántate, hija de mi vida: / levántate, hija del corazón,

que tu madre muy malita ehtá = Eh, / y muy pronto la dan el Señó(r).—

Se levanta la blanca paloma / mal creída en aquel criminal;

la sacó a las orillas del pueblo = Eh, / l'asentó dieciséih puñalá(s).

 

[Según la recitadora, termina la relación arrojando la hija al río. El padre, por la acción de la justicia, es arrastrado en un potro y quemado luego en un horno. No recuerda el texto.]

9. ERAN TRES ALPINOS

Recopiladora: Irene Valdestilla Rodríguez.

Fecha: otoño del 2002.

Informante: ella misma.

        Eran tres alpinos

        que venían de la guerra,

        eran tres alpinos

        que venían de la guerra,

5      ría, ría, cataplán,

        que venían de la guerra,

 

        y el más pequeño traía

        un ramo de flores,

        y el más pequeño traía

10    un ramo de flores,

        ría, ría, cataplán,

        un ramo de flores,

 

        y una princesa

        que estaba en la ventana,

15    y una princesa

        que estaba en la ventana,

        ría, ría, cataplán,

        que estaba en la ventana:

 

        —¡Oh, bello alpino, 

20    regálame esas flores,

        oh, bello alpino, 

        regálame esas flores,

        ría, ría, cataplán,

        regálame esas flores!

 

25    —Te las regalo

        si te casas conmigo,

        te las regalo

        si te casas conmigo,

        ría, ría, cataplán,

30    si te casas conmigo.

 

        —Para casarme 

        has de hablar con mi padre,

        para casarme 

        has de hablar con mi padre,

35    ría, ría, cataplán,

        hablar con mi padre.

 

        —¡Oh, buen señor,

        me caso con su hija,

        oh, buen señor,

40    me caso con su hija,

        ría, ría, cataplán,

        me caso con su hija!

 

        —Fuera de aquí

        o te mando fusilar,

45    fuera de aquí

        o te mando fusilar,

        ría, ría, cataplán,

        o te mando fusilar.

 

        —Yo no me voy

50    si no es con la princesa,

        yo no me voy

        si no es con la princesa,

        ría, ría, cataplán,

        si no es con la princesa.

 

55    Al día siguiente

        murió fusilado,

        al día siguiente

        murió fusilado,

        ría, ría, cataplán,

60    murió fusilado

 

        y la princesa

        también murió de pena,

        y la princesa

        también murió de pena,

65    ría, ría, cataplán,

        también murió de pena

 

        y el señor rey

        se fue a morir a China,

        y el señor rey

70    se fue a morir a China,

        ría, ría, cataplán,

        se fue a morir a China.

 

Poco después, 

los tres resucitaron (bis),

ay lari rataplán, 

los tres resucitaron

y el bello alpino

se casó con la princesa (bis),

ay lari rataplán,

se casó con la princesa.

Y así nació

la bella raza alpina (bis),

ay lari rataplán,

la bella raza alpina.

10. LA INOCENTE PILAR (estr.)

Informante: Guadalupe Alegre, de Jaraíz de la Vera

Fecha de nacimiento: 1 de julio de 1955.

Lugar: Navalmoral de la Mata. 
Fecha: 18-4-2004

        Y en el pueblo Villa Fuentes
        una boda celebraron
        y a la inocente Pilar
        y a la boda la invitaron.

5      Y pasaron todo el día
        llenos de vida y contentos,
        pero al venir para casa
        la salieron al encuentro

        cuatro mozos bien plantados
10    que de ella quieren gozar,
        la amenazan con la muerte
        si no se deja abrazar.

        De los cuatro dice uno:
        —Me tienes que dar un beso,
15    porque si no me lo das,
        vas a morir a pedazos. 

        —Tengo hecha una promesa
        y a la Virgen de la Estrella
        que hasta de no ser casada
20    no he de manchar mi pureza.

        Se han tirado sobre ella
        como perros carniceros
        y allí todos la gozaron
        y allí muerta la dejaron.

25    Pero la Virgen del Carmen
        quiso que este crimen se descubriera
        por un niño de trece años
        que estaba guardando cabras.

        —¡Ay, madre, no sé lo que he visto,
30    madre, no se lo puedo contar!
        Serían como las doce 
        cuando a Pilar vi pasar.

        Yo vi venir cuatro mozos
        por el camino ligeros,
35    yo la sentí de dar voces,
        pero no sé qué la hicieron.

        El hermano, que lo está oyendo,
        se ha salido para fuera
        mirando derecha izquierda
40    y se ha encontrado a su hermana
        toda de sangre cubierta.

        Se ha postrado de rodillas
        pidiendo valor a Dios
        para que le diera fuerzas
45    y ánimo en el corazón.

        Y ha seguido para abajo
        por el camino ligero
        y se ha encontrado a los cuatro
        sentados en aquel huerto.

50    Se ha sentado entre ellos
        y ha dicho de esta manera:
        —¿Puedo comerme una pera
        en tan buena compañía?

        —Cómaselas, caballero,
55    como todas las que quiera,
        como todas las que quiera,
        porque no se encuentra el dueño.

        Ha sacado la navaja
        y ha matado sólo a tres,
60    al otro lo deja herido,
        se lo lleva a la justicia
        para que declare el hecho.
  • Las irregularidades de la balada se comprenden mejor si se piensa que procede de una versión más amplia, como ésta recogida en http://www.elterral.com/cgi-local/hilorio.pl?2 (enmendamos
    ortografía y puntuación). Obsérvese el cambio de sexo del personaje vengador:

    En la provincia de Toledo, en el pueblo Villafuente 
    dio muerte a cuatro bandidos esta joven tan valiente. 
    Escuchen señores todos lo que nos dice la plana, 
    y les dio muerte a los 4 por defender a su hermana. 
    Jóvenes, estar alerta, lo que ahora voy a explicar 
    de la muerte que la dieron a la inocente Pilar. 
    El día 15 de octubre una boda celebraron 
    en el pueblo Villafuente, y a Pilar la convidaron. 
    Estuvieron todo el día divirtiéndose contentos 
    hasta que al volver a su casa la salieron al encuentro 
    4 jóvenes traidores que su honor quieren robar. 
    La amenazan con la muerte o a su hermosura gozar. 
    La Pilar les contestó, con mucha pena y tristeza: 
    —Hasta yo no ser casada, no mancharéis mi pureza. 
    De los cuatro dice uno: —Déjanos darte un abrazo, 
    y si de ti no gozamos, has de morir a pedazos. 
    Qué pena y qué dolor causa la triste Pilar 
    con las tristes amenazas que estos bárbaros la dan. 
    Fea, postrada de rodillas, les ha pedido perdón 
    y a Dios le pide llorando que la dé la salvación. 
    Estos cuatro bandoleros, ciegos y sin compasión, 
    la tiraron por el suelo, no hacen caso del perdón. 
    Unos tiran de los brazos, otros tiran de las piernas 
    la agarran de los cabellos, y la dan contra unas peñas. 
    Y la pobrecita mártir, tan cansada de sufrir, 
    dice: —Saciar vuestro antojo y lo que queráis de mí. 
    Como perros carniceros, estos cuatro se agarraron 
    y los cuatro gozan de ella, su cuerpo la destrozaron. 
    La Pilar grita y lamenta, en sus tristes agonías, 
    decía: —¡Padre querido, ay madre del alma mía!
    ¡Padres de mi corazón, qué inocentes estarán 
    de estos martirios tan grandes que estos bárbaros me dan!
    Viendo los tristes lamentos que en el campo resonaban 
    y [a] la pobrecita mártir pronto la muerte [la] daban. 
    Hicieron lo que quisieron, de su cuerpo con presteza 
    con un agudo cuchillo la cortaron la cabeza. 
    Después de pasar dos horas, con la mayor libertad 
    cogen el cuerpo sangriento y lo llevan a enterrar 
    en un arroyo profundo, que cerca de allí encontraron 
    y con las ramas de un árbol allí su cuerpo taparon 
    y después que la dejaron en el arroyo enterrada 
    se dicen unos a otros: —De esto no se sabrá nada. 
    Pero la Virgen María, nuestra soberana Madre, 
    no consiente que se salven estos cuatro criminales. 

    En esta primer parte que acabamos de contar, 
    se ve cómo dieron muerte a la inocente Pilar. 
    Nos vamos a la segunda y con acierto y desvelo, 
    se ve que son descubiertos estos cuatro bandoleros 
    por un chico de ocho años, que había guardado cabras. 
    Se fue donde están sus padres y les dice estas palabras: 
    —Yo no sé qué ha sucedido, nada más puedo decir 
    que a eso de las ocho y media a Pilar la vi venir. 
    Han llegado cuatro mozos y al encuentro la salieron 
    yo la sentía dar voces, pero no sé que la hicieron. 
    Tan pronto como su hermana estas palabras ha oído, 
    para el sitio del suceso ella muy pronto se ha ido. 
    Esta coge la pistola, como joven más valiente 
    y se fue para aquel sitio que a su hermana dieron muerte. 
    Sigue el camino adelante, mira y a nadie veía 
    y volvió a pedir valor a la Sagrada María. 
    Mira por todos los lados izquierda y derecha, 
    y a su hermana pudo ver en su sangre ya deshecha. 
    Aquí se calma, aunque triste, y se llena de valor,
    le pide que le dé acierto y ánimo al corazón. 
    Como kilómetro y medio, se dirige muy atenta 
    y allí vio a los cuatro mozos, que estaban en una huerta. 
    La Inés se arrima a ellos, como si nada buscara 
    muy alegre y placentera a la ropa los miraba. 
    Les vio muy llenos de sangre, Inés sufre con valor 
    y, no demostrando el hecho, les dice con atención 
    y luego con atención les pregunta muy contenta 
    y les dice a aquellos cuatro si tiene peras la huerta. 
    La dicen que peras tiene, y que la dueña no está 
    pero que —Si usted quiere peras aquí se las pueden dar. 
    —Tomaremos unas peras, y luego se las pagaré, 
    tomen ustedes dos reales, que es lo que suelen valer. 
    Todos dicen a una voz: —Aquí no se debe nada, 
    pero sepa usted que es de los cuatro enamorada. 
    —Con calma se hacen las cosas y el tiempo da gusto a todos 
    y estimado este favor, nunca les dejaré solos. 
    Podrán saciar el antojo, y gozar de mi presencia 
    y siendo por ilusión, se llevará con paciencia. 
    Se levanta en pie valiente, dice: —Ya llegó la hora 
    y así pagaréis la pena de la muerte tan traidora 
    que [la] disteis a Pilar, que allí tenéis enterrada 
    y ahí os dará la muerte esta vuestra enamorada. 
    Se ha retirado tres pasos con la pistola en la mano 
    y al punto les dio la muerte a tres de los humanos [¿hermanos?]
    y el que ha quedado con vida, arrastrándose lo lleva 
    para que declare el hecho y el público lo vea. 
    Se toma declaración al punto, la autoridad 
    declaró según fue el hecho y a Inés dieron libertad. 
    Levantan a la Pilar, los entierran todos juntos 
    y a Inés de nombre la quedan la más valiente del mundo.

 

11. LA MADRE CRIMINAL (estr.)

(El cura expósito perdona a su madre: IGR 9451)

Informante: Guadalupe Alegre García, de Jaraíz de la Vera.

Fecha de nacimiento: 1 de julio de 1955.

Lugar: Navalmoral de la Mata.

Fecha: 31-3-2003.

        Una encantadora joven

        sostenía relación

        con un mozo postinero

        que adoraba con pasión;

 

5      y ella, al seguir sus favores,

        y él vio que encinta quedó.

        Trataron de casamiento

        y el infame se negó.

 

        Ella, muy apurada,

10    decía para sí:

        —¿Qué dirá de mí la gente?

        Yo de vergüenza voy a morir.

 

        Y a los nueves meses justos

        tuvo un niño como un sol;

 15   cogiéndolo entre sus brazos,

        y allá al monte lo llevó.

 

        Lo dejó sobre un barranco

        y envuelto y en un pañal

        para ocultar su deshonra

20    aquella madre criminal.

 

        Pero al siguiente día

        un pastor que pasó

        por aquella serranía

        oye a un niño, [aunque] no llora.

 

25    Y el pastor con alegría

        pronto a su casa marchó,

        a su esposa dio la traba

        y aquel niño la entregó

 

        y se van para la iglesia

30    llenos de gozo los dos

        a bautizar aquel niño

        que en sus manos puso Dios.

 

        Y ya le dan estudios

        con alegría los dos,

35    y al cumplir ventidós años

        llegó a ser cura en la población.

 

        Y era un día inesperado

        y en la iglesia penetró

        lindamente una señora

40    y al confesor se acercó.

 

        —Padre, tengo una pena,

        que yo nací en Lanar (?)

        y la conciencia me dice

        que he sido una criminal.

 

45    Hoy, ventidós años

        que a un hijo abandoné:

        no sé si es vivo o muerto,

        sobre un barranco allí lo dejé.

 

        Y al oír estas palabras

50    se ha salido el confesor

        y abrazando a la señora

        de esta manera la habló:

 

        —Madre, si usté es mi madre,

        por lo que se explica usté,

55    que la culpa no fue suya,

        que fue del hombre que la abandonó.

 

12. LUCAS Y LA GITANA (estr.)

Informante: Guadalupe Alegre García, de Jaraíz de la Vera.

Fecha de nacimiento: 1 de julio de 1955.

Lugar: Navalmoral de la Mata.

Fecha: 31-3-2003.

        En la provincia de Cáceres

        y en Santibáñez el Alto

        con una yunta de bueyes

        Luquitas estaba arando.

 

5      Lucas canta alegremente

        mientras su yunta labraba

        y al darle la vuelta al surco

        se le presentó una gitana.

 

        —Buenos días tengas, mozo,

10    ¿te leo la buena ventura?

        Y Lucas le ha contestado:

        —No me hace falta ninguna.

 

        —Y anda ya, mozo cobarde,

        no me seas desaborío,

15    por un trocito de pan

        y unos cuantitos de higos.

 

        —Ni te tengo que dar pan

        ni te tengo que dar higos,

        que los traigo para mí,

20    que tengo que trabajar.

 

        Si tú me das otra cosa,

        la merienda yo te daba.

        La gitana pensó el caso,

        y le dijo que le aguardaba

25    y en la barranca  del Hoyo,

        donde más oculto estaba.

 

        Lucas trató de abrazarla

        y aquella diestra gitana

        le ha pegado un empujón,

30    rodando le tiró al agua.

 

        Mientras que Lucas nadaba,

        la gitana le enseñaba

        el talego y la merienda,

        mientras que Lucas nadaba.

 

35    Lucas se quitó la ropa

        y la ha tendido a secar,

        todo el día estuvo oculto

        y en medio del taramar.

 

        Mozos de ventidós años,

40    no os fiéis de las gitanas,

        que sos quitan la merienda

        y luego sos tiran al agua.

 

            (tarama = leña o ramitas).

 

13. ROSITA ENCARNADA (1/2) (estr.)

(Rosita encarnada: IGR 5019.9)

Recopiladora: Sheila Garzón Nieto.

Fecha: otoño del 2002.

Informante: su madre de 34 años, Nazaret Nieto de Majadas.

        —Buenas tardes, [Rosita] Encarnada,

        yo pensé que me ibas a aguardar

        y ahora vengo a casarme contigo

        y ahora veo que ya estás casá.

 

5      ¿No te acuerdas del pañuelo grana

        y de varios regalos que te hice

        que en  aquel costurero de plata

        donde tú mis regalos metiste?

 

        —Sí me acuerdo del pañuelo grana

10     y de los regalos que me hiciste.

        —Dame un beso, Rosita Encarnada,

        dame un beso de todo corazón.

 

        —Ese beso que tú a mí me pides,

        ahora y nunca te lo puedo dar,

15    ese beso se le di a otro hombre

        con el que ahora me encuentro casá.

 

        —Ese beso que yo a ti te pido

        ahora y siempre me los puedes dar,

        que si no con mi mano derecha

 20   en tu pecho he de clavar un puñal.

 

        —Si tú tienes puñal de oro fino

        y en mi pecho lo quieres clavar,

        matarás a una hermosa criatura

        que dentro de mi vientre estará.

 

25    —Yo no mato a esa hermosa criatura

        por que eso lo hallo inocente

        pero el día que ésa venga al mundo

        a ti sola te he de dar la muerte.

 

        A los quince días tuvo una niña

30    más hermosa que un rayo de sol

        y de nombre la pusieron Rosa,

        Rosa como su madre mandó.

 

        A los tres días salió a misa

        y en la plaza fue y se la encontró,

35    —Buenas tardes Rosita encarnada

        ahora vengo a lograr mi intención.

 

        Ha sacado puñal de oro fino

        y en su pecho fue y se lo clavó.

 

        —Si mi esposo querido supiera

40    [que] la muerte tú me ibas a dar,

       a la cárcel fueses conducido,

       con la Guardia Civil por detrás.

    

  • Balada en coplas de arte mayor (10- 10A 10- 10A).

  • Versiones del poema en la Red (además de las presentes en el Romancero pan-hispánico):

  • Bonifacio Gil incluye una versión de este romance, recogida en Santiago de Carbajo, en el tomo II de su Cancionero general de Extremadura (Badajoz: Diputación de Badajoz, 1999), pp. 488-9, número 98:

    Ya venimoh de la guerra de África,

    ya venimoh con gran ilusión,

    ya venimoh de la guerra de África,

    todo ehto lo trae el amó(r).

    —Buenoh díah, Rosita encarnada,

    ¿no decíah que por mí ehperaba(s)?

    Ahora vengo a casarme contigo

    y ahora veo que ya estáh casada.

    —Casadita, casadita ehtoy,

    que la ley me lo hizo volvé(r);

    me he casado en la flor de mi vida

    con el hombre que yo nunca amé.

    —¿No te acuerdas del pañuelo grana

    que de novio yo te regalé?

    Dámelo, que si tú no lo hah roto,

    en tu nombre lo quiero rompé(r).

    —No me acuerdo del pañuelo grana

    ni de varioh regaloh que hicihte;

    tan sólo un cohturero de plata

    donde tú mi retrato pusihte.

    —Dame un beso, Rosita encarnada,

    dame un beso, un besito de amó(r),

    qu'en tu pecho ha gozado otro hombre

    y en tuh labioh quiero besar yo.

    —Ese beso que tú a mí me pide(s),

    ahora y nunca te lo puedo da(r);

    ese beso se lo di a otro hombre

    con el que ahora me encuentro casá.

    —Ese beso que yo a ti pido,

    ahora y siempre tú me lo hah de da(r),

    que si no con mi mano derecha

    en tu pecho clavaré un puñal.

    —Si tú tieneh puñal de dos filos

    y en mi pecho lo quiereh clavá(r),

    matarás una hermosa criatura

    que dentro de mi cuerpo ehtá.

    —No mataré a esa hermosa criatura

    porque vive en el mundo inocente,

    pero el día que ella venga al mundo

    a ti sola te daré la muerte.—

    A loh treh díah dio a luz una niña

    más hermosa que la luz del sol,

    y por nombre la pusieron Rosa,

    Rosa como su madre mandó.

    A loh quince díah salió a misa,

    y en la plaza se lo encontró:

    —Buenoh díah, Rosita encarnada,

    ahora puedo lograr mi intención.

    —No me mates, por Dios, no me mate(s),

    no me mateh de tu corazón,

    qu'ese beso que tú a mí me pides

    ahora y siempre te lo daré yo.

    —Yo no quiero besoh de tuh labio(s),

    lo que quiero eh lograr mi intención.—

    Ha sacado un puñal de dos filos

    y en su pecho se lo trahpasó.

14. ROSITA ENCARNADA (2/2) (estr.)

(Rosita encarnada: IGR 5019.9)

Informante: Guadalupe Alegre García, de Jaraíz de la Vera.

Fecha de nacimiento: 1 de julio de 1955.

Lugar: Navalmoral de la Mata.

Fecha: 30-4-2003.

        —Buenas tardes, Rosita de mayo,

        yo pensé que me ibas a esperar

        y ahora vengo a casarme contigo

        y ahora veo que ya estás casá.

 

5      ¿No te acuerdas del pañuelo en grana

        que de novios yo te regalé?

        Dámelo, que si tú no lo has roto,

        ahora mismo lo voy a romper.

 

        —Dame un beso, Rosita Encarnada,

10    dame un beso, Rosita de amor,

        que en tu pecho ha tocado otro hombre

        y en tus labios quiero tocar yo.         

 

        —Ese beso que tú a mí me pides,

        ahora y nunca te lo puedo dar:

15    ese beso se le di a otro hombre

        con el que ahora me encuentro casá.

 

        —Ese beso que yo a ti te pido

        ahora y siempre me lo puedes dar,

        que si no con mi mano derecha

 20   en tu pecho clavaré un puñal.

 

        —Si tú tienes puñal de oro fino

        y en mi pecho lo quieres clavar,

        matarás a una hermosa criatura

        que no tiene la culpa de ná.

 

25    —Yo no mato a esa hermosa criatura,

        por que eso lo hallo inocente

        pero el día que ella venga al mundo

        a ti sola te he de dar la muerte.

 

        —¿Qué te pasa, Rosita de mayo,

30    qué te pasa, dulce querubín;

        qué penita es la que te acomete,

        por qué llorah y suspirah así?

 

        A los quince días tuvo una niña

        más hermosa que un rayo de sol

35    y de nombre la pusieron Rosa,

        Rosa como su madre mandó.

 

        Una noche de lunita clara

        en la calle fue y se la encontró.

        —Ahora vengo, Rosita encarnada,

40    ahora vengo a lograr mi intención.

 

        —No me mates, por Dios, no me mates,

        que ese beso que buscas de amor,

        ese beso que tú a mí me pides

        ahora mismo te lo daré yo.

 

45    —Yo no quiero beso de tus labios,

        sólo quiero lograr mi intención  

        —y sacando puñal de oro fino

        y en su pecho fue y se lo clavó.

 

        —Si mi esposo querido supiera

50    que la muerte tú me ibas a dar,

        a la cárcel fueses conducido,

        con la Guardia Civil por detrás.    

 

15. ROSITA LA CIGARRERA (1/2) (estr.)

Recopiladora: Virginia Gómez Peña, nacida en 1985.

Informante: Rosa Gutiérrez Rodríguez, nacida en l932, quien lo aprendió de su madre cuando era pequeña en Cíjara (Badajoz).

Recogido en: Navalmoral, invierno del 2002.

 

En el jardín del rellano,

debajo de una palmera,

allí estaba sentada

Rosita la cigarrera.

5      Timoteo el jardinero

        que al otro lado se hallaba,

        se acercaba hacia la joven,

        por ver si la conquistaba.

 

        Y como la conocía

10    a la joven se acercó

        con cariñosas palabras

        el amor la declaró.

 

        —Rosita primaveral,

        sin ti no puedo vivir,

15    si no estás enamorá,

        enamórate de mí.

 

        Rosita le contesta,

        con la sonrisa en los labios:

        —No permito tener novio

20    hasta tener veinte años.

 

        —No lo creo, cigarrera,

        que tú ya no tengas novio,

        esa cara tan divina

        ya merece matrimonio.

 

25    —Y si acaso lo tuviera,

        no ha de ser jardinero,

        que ha de ser un magistral

        con muchísimo dinero.

 

        —¿Quieres un marqués, Rosita?

30    Muy alto vas a mirar:

        eres demasiado loca,

        no sé si te casarás.

 

        —No te creas, Timoteo,

        que yo he quedar soltera

35    tengo un jardín muy bonito,

        no faltará quien lo quiera.

 

        —Ese jardín que tú tienes

        suele tener muchos nombres

        y también suele llamarse

40    la perdición de los hombres.

 

        —La perdición es la tuya,

        que no tienes quien te quiera.

        Treinta y dos años cumplidos

        tiene ya la cigarrera.

 

45    Treinta y dos años cumplidos,

        todavía está soltera,

        soltera sin padre y madre

        sin marido y sin dinero

 

        y a todas horas diciendo

50    ¡quién pillara un jardinero!

 

16. ROSITA LA CIGARRERA (2/2) (estr.)

   

Informante: Guadalupe Alegre García, de Jaraíz de la Vera.

Fecha de nacimiento: 1 de julio de 1955.

Lugar: Navalmoral de la Mata.

Fecha: 31-3-2003.

        Y en Jaraíz de la Vera

        debajo de una palmera,

        y allí se hallaba sentada

        Rosita la cigarrera.

 

5      Timoteo el barrendero

        que al otro lado se hallaba

        se ha ido en busca de la joven

        por ver si la conquistaba.

 

        —Rosita primaveral,

10    sin ti no puedo vivir:

        si no estás enamorada,

        y enamórate de mí.

 

        Y Rosita le contesta

        con la sonrisa en los labios:

15    —No he de permitir tener novio

        y hasta cumplir veinte años

 

        y si acaso le tuviera,

        no ha de ser un barrendero,

        que ha de ser más escumbrado

20    porque si no, no le quiero.

 

        —No digas eso, Rosita,

        muy alto quieres pisar

        y eres demasiado loca,

        no sé si te casarás.

 

25    —No te creas, Timoteo,

        que me voy a quedar soltera,

        porque este jardín tan bonito

        ya encontrará quien lo quiera.

 

        —Y ese jardín que tú tienes

30    puede tener muchos nombres,

        también se puede llamar

        la perdición de los hombres.

 

        —La perdición es la tuya,

        que sabes que no te quiero

35    porque un jardín tan bonito

        no le quiere a un barrendero.

 

        Treinta y dos años cumplidos

        tiene Rosita la cigarrera,

        treinta y dos años cumplidos

40    y todavía está soltera.

 

        Soltera sin padre y madre,

        sin amor y sin dinero,

        se pasa el día pensando

       ¡quién pillara al barrendero!

 

45    Y esto que sirva de ejemplo

        a los mozos y a las mozas

        que lean este papel

        de Timoteo y de Rosa.

 

16. ZAPATERO

Recopilador: Basilio Ramos, nacido en Navalmoral en 1937.

Fecha: 29-4-2003.

Lugar: Navalmoral de la Mata.

Informante: él mismo.

        Hay un zapatero en Huelva

        que es un hombre muy cabal,

        que sólo tiene un defecto:

        que está toas las horas del día atajá.

5      Cuando toma las medidas

        de alguna mocita que está de buen ver,

        por culpa de la bebida

        confunde la lezna con el tirapié.

        Y cuando rebaja sentao en el portal,

10    las mozas del barrio le suelen llamar:

        ¡Zapatero!

        Zapatero picón, zapatero,

        mire usted, remendón, qué agujero,

        Mire usted, chapucero,

15    que anoche mi novio me los regaló

        y me da que me da mucho miedo

        que diga conmigo: «ya se me rompió».

 

        A una niña muy coqueta la suela se le partió,

        y al portal del zapatero

20    llorando y gimiendo la niña llegó.

        Y le dijo el zapatero: 

        mi niña bonita,  no llores tú más,

        que ahora mismo con la lezna

        la suela partida te voy a arreglar.

25    Entonces la niña, que se mosqueó,

        le dijo al maestro con aire zumbón:

        ¡Zapatero!

        Zapatero picón, zapatero,

        mire usted, remendón, qué agujero,

30    Mire usted, chapucero,

        que anoche mi novio me los regaló

        y me da que me da mucho miedo

        que diga conmigo: «ya se me rompió».

  • Atajá: borracho.
  • Lezna o lesna: «instrumento que se compone de un hierrecillo con punta muy fina y un mango de madera, que usan los zapateros y otros artesanos para agujerear, coser y pespuntar» (DRAE).
  • Tirapié: «correa unida por sus extremos que los zapateros pasan por el pie y la rodilla para tener sujeto el zapato con su horma al coserlo» (DRAE).